Un cuerpo con un abdomen bien definido y trabajado es un signo de salud pues la grasa que se acumula en esta zona no es beneficiosa.
Debemos trabajarlos de tres a cuatro veces por semana . Algunos mantienen aún que hay que entrenar los abdominales a diario, pero estos son como cualquier otro grupo muscular y necesitan descansar para crecer.
Las rutinas deben alternarse con ejercicio aeróbico que conseguirán que eliminemos grasa más rápidamente y tengamos un músculo de mayor calidad.
La rutina que debemos seguir debe tener este orden: comenzar con los oblicuos, abdominales inferiores y terminamos con los superiores. Debes entrenarlos en todas direcciones y con diferentes ángulos de ataque.
Es ideal que el ejercicio dure entorno a 15 minutos, extender el ejercicio más tiempo es contraproducente para el músculo.
La dieta es el siguiente paso. Dieta no significa comer menos, al contrario, debemos aumentar nuestras comidas, hay que proponerse comer 5 veces al día, y es que tenemos que evitar que nuestro cuerpo pase hambre ya que si esto sucede nuestro cuerpo tenderá a acumular grasa. Para conseguir unos buenos abdominales, la dieta es un 50% del resultado, el ejercicio adecuado un 40% y la genética solo un 10%; así que cualquiera puede conseguirlo.
Cuando te miras en el espejo, solo ves la parte delantera del grupo muscular, pero también existe una parte de atrás, las lumbares se deben trabajar tambien a la vez no solo por estética, sino porque debes mantener los grupos musculares compensados para no sufrir lesiones.