Estas siglas son cada vez más populares debido al esfuerzo y el empeño que está haciendo la gente relacionada con este sector tan particular del olivar y la elaiotecnia. Y es que el mundo del zumo de aceituna es todavía relativamente desconocido.
AOVE son las siglas del Aceite de Oliva Virgen Extra, por lo cual, el AOVE es el jugo directamente extraído de la oliva.
Este proceso es sencillo y natural, recién recogidas de los olivares se lavan las aceitunas con agua, apartando los restos que puedan quedar de hojas y tierra, después se muelen. De esta molienda se extrae una pasta densa donde los huesos, la piel y el aceite están mezclados. Esta pasta es batida y posteriormente llevada a un proceso de centrifugación en el cual ya se separa el aceite de los restos sólidos. Este aceite ya es aceite de oliva virgen.
El siguiente proceso es llevar el aceite a la bodega donde reposará tranquilo y finalmente depositará en el fondo de los recipientes las pequeñas partículas que puedan quedar aun en suspensión.
Pero esto no queda aquí, luego llega el proceso de valoración y cata donde ha de ser testado por expertos previamente a su comercialización. Esta valoración determinará si el producto tiene algún defecto en su sabor o en su olor. Si tiene cero defectos es entonces cuando se convierte en Aceite de Oliva Virgen Extra. Si se estima que el aceite tiene aproximadamente un 31% de defecto será llevado a las orujeras para que con procedimientos esta vez químicos, lo puedan refinar y lo hagan apto para el consumo, obteniéndose así el “Aceite de Oliva” convencional.
Por lo tanto… el AOVE es el zumo directo, natural y perfecto del fruto del olivo.
Todas las características de su sabor, vendrán dadas por el tipo o variedades de la aceituna con el que esté hecho.
El AOVE y el jamón ibérico de bellota son una fuente muy importante de ácido oleico y dos de los pilares de la dieta mediterránea. Es más que recomendable incluirlos en tu dieta habitual.