
Con todos los ingredientes en la mesa, el equipo de Kollective inicia su fase creativa a través de generar bocetos y propuestas que permitan llegar al objetivo planteado: una nueva marca para una nueva etapa.
La idea de plasmar en el imagotipo las tres generaciones inmersas en la compañía se impone como criterio fundamental.
“Para nosotros era muy interesante y motivador poder plasmar que tres generaciones estaban dando soporte a todo un proyecto familiar y que era necesario integrar en el ámbito visual este mensaje que considerábamos vital para transmitir el saber hacer y la solvencia que Castro y González tienen como familia y como compañía”
Talio Vicente, dirección creativa y de arte en Kollective.
En la parte tipográfica se da especial énfasis a la facilidad de lectura y se plantean como requisitos indispensables la contundencia y el uso de la misma en los mercados internacionales.
“El reto era conseguir una tipografía en la que los signos de puntuación estuvieran integrados de tal manera que su aplicación fuera la misma tanto para el idioma español como para cualquier otro idioma occidental”
José Carlos Vicente, dirección creativa y de arte en Kollective.
La gama cromática verde-azulada de la dehesa unida a los tonos elegantes del gris como representación de la solvencia empresarial de la compañía, se definen como los elementos tonales que dan soporte al cromatismo de la nueva marca.
“Desde el principio tuvimos muy clara la gama tonal de verde-azulados y la elección de la paleta de grises fue determinante para dar el toque de solvencia, elegancia y firmeza que la compañía nos inspiró desde el principio”
Talio Vicente, dirección creativa y de arte en Kollective.