Como rezan numerosos estudios la cena es la comida más delicada. Comer en exceso por la noche está directamente relacionado con el sobrepeso. Lo ideal es cenar dos horas antes de irnos a la cama, cuanto más tarde cenemos y más cerca esté la cena del momento de irnos a la cama peor.
Por la noche apenas consumimos energía, por lo que tardaremos más en quemar las calorías que hayamos ingerido. Pero también es el periodo del día en el que pasamos más tiempo sin llevarnos nada a la boca. Mientras dormimos, si hemos cenado poco, el cuerpo tirará de reservas.
Con la rutina y el estrés diario muchas veces desayunamos deprisa, comemos deprisa y cuando llegamos a casa al final del día invadimos la nevera.Hay ciertos alimentos que debemos de evitar como los alimentos pesados, los fritos y los grasientos y también las bebidas carbonatadas o con excitantes como el té y la café.No es recomendable comer mucho pan para cenar ni tampoco ensaladas con lechuga ya que tiene un alto contenido de fibra insoluble. Es mejor prepararse una ensalada mixta con algo de proteína que nos ayudará a saciarnos
El ajo y la cebolla por la mañana oro, por la tarde plata y por la noche matan. Así mismo hay que tener cuidado con el picante. Por la misma razón que debemos evitar el pan debemos hacer lo propio con el arroz y la pasta ya que son hidratos más lentos y solemos consumir cantidades generosas. Las setas por la noche tampoco son muy buenas debido a que contienen unas macromoléculas difíciles de digerir por el estómago humano.Una cena liviana no tiene por qué ser escasa, debe ser ligera pero en cantidad suficiente, porque es peor despertarse por hambre y acudir a la nevera a mitad de noche.
Y recuerda…deja de comer cuando ya no sientas hambre.