Un proceso interesante y nada complicado el cual nos proporcionará una manteca de calidad.
Ingredientes para un litro de manteca:
• 1 kilo de tocino o panceta de cerdo de buena calidad (También puedes utilizar de cerdo ibérico de bellota. La panceta del cerdo ibérico de bellota es mucho más grasa que la del cerdo blanco, tiene menos carne, por lo que ésta te serviría perfectamente para hacer manteca).
• ½ Vasito de agua filtrada.
• Cazuela de fondo grueso (para hacerla en el horno necesitarás una cazuela que se pueda meter en el horno, como las cocottes de hierro).
• Colador de acero de malla fina.
• Un trozo de tela o gasa de quesero de algodón.
Preparación:
Corta la manteca en cubos de aproximadamente 1 cm (esto es mucho más fácil si el tocino está ligeramente congelado) y métela junto con el agua filtrada en la cazuela para cocer a fuego lento. (El agua se acaba evaporando, la ponemos al principio para que la grasa no se tueste cuando comienza a calentarse).
El tocino comenzará a fundirse. Asegúrate de remover con una cuchara de madera de vez en cuando.
Después de unos 20 minutos ya tendrás una buena cantidad de grasa en la cazuela, y también verás que se empiezan a formar los chicharrones. A partir de este momento ten un poco de cuidado. ¿Recuerdas cómo «salpica” el bacon al cocinarlo? Pues lo mismo pasa aquí según van soltando humedad los cubitos de tocino.
Cuando hayan pasado entre 45 minutos y una hora y las “cortezas” estén flotando en la superficie, técnicamente podrías parar en este punto. Puedes dejar que se cocine un poco más, sin parar de remover, hasta que los chicharrones caen al fondo. En este momento puedes quitar la cazuela del fuego.
Deja que se enfríe un poco y filtra la manteca usando el colador forrado con la tela. Deja que se enfríe un poco más antes de pasar la manteca a los botes de cristal para evitar que se rompan por el cambio de temperatura.
Mete los chicharrones en el horno a 180º durante 20 o 30 minutos, hasta que queden crujientes. Son deliciosos así mismo con un poco de sal, para usar en vez de pan rallado en un gratinado, como extra delicioso en alguna receta de cookies, o como aderezo para ensaladas y verduras.
Cuando está caliente, la manteca es transparente con un tono amarillento, pero según se va enfriando en la nevera, se vuelve blanca. La manteca casera dura mucho tiempo, incluso a temperatura ambiente, en botes bien cerrados, pero es mejor guardarla en la nevera por si tardas unos meses en consumirla toda. También se puede congelar.
Como veis no es muy difícil. Sólo hay dos maneras en las que te puedas equivocar: poniendo el fuego demasiado bajo o todo lo contrario, y quemando el tocino antes de que tenga la oportunidad de empezar a derretirse.