Para terminar este monográfico de cómo cortar un jamón, hemos recopilado una serie de consejos que siempre os serán útiles y prácticos.
• Empezamos con el consejo primordial. Siempre hay que tener el cuchillo bien afilado ya sea con la chaira, con piedra o con cualquier otro utensilio afilador antes de empezar a lonchar.
• Hay que acordarse de tapar la superficie donde se han cortado las últimas lonchas con el tocino del principio para que se conserve en buenas condiciones.
• En el caso de que salga moho (un velo blanco), es aconsejable limpiarlo con un trapo o papel de cocina y unas gotas de aceite.
• Bueno es saber también, que cada parte del jamón tiene un sabor distinto.
• La ración ideal de lonchas de jamón ibérico es de alrededor de 100 gramos. Si ha cortado bien las lonchas (muy finas y cortas), ésta cantidad le dará para llenar un plato.
• La carne pegada al hueso es imposible de lonchar, hay que cortarla a tacos. Es ideal para aperitivos, para cocinar o para añadir a una ensalada.
• Hay que recordar durante el corte que la superficie debe estar lo más nivelada posible y paralela al hueso.
• Para preparar un delicioso caldo o ensalzar el sabor de un potaje, no hay nada como los huesos del jamón ibérico. Córtelos en trozos de aproximadamente 10 cm. y congélelos con el fin de conservarlos sin problema.
• La grasa puede cortarse en dados y utilizarse en la elaboración de cremas, purés y croquetas.
• En el plato, las lonchas se disponen en una sola capa, si acaso con un ligero solapamiento entre ellas. Las raciones suelen estar entre los 85 y 100 gramos.
• Y sobre todo, por seguridad, NO PONER LA MANO DELANTE DEL CUCHILLO.
Consejos para el corte del jamón (Cómo cortar un jamón ibérico – Parte III)