El melón es el fruto de la melonera, su origen no está claro pero lo que es cierto es que crece en climas cálidos y no muy húmedos.Los que tienen un color mas anaranjado son mas aconsejables porque aportan más betacarotenos que los verdes. El melón es 90% agua y aporta muy pocas calorías, pero nos beneficia pon su vitamina A que ayuda y protege la piel, vitamina E como potente antioxidante que previene las enfermedades cardiovasculares, es diurético y un laxante suave, nos aporta fibra y minerales además de nivelar el colesterol alto.Pero lo más significativo de esta fruta es su poder para desintoxicar el organismo eliminando toxinas y neutralizando la acidez.
Hay quien utiliza el melón para realizar curas de limpieza del cuerpo mejorando su apariencia y la salud de la piel. Por ejemplo, desayunando melón una semana entera o comiendo sólo melón durante 24 horas se consiguen unos resultados importantes rápidamente. De hecho se utiliza en tratamientos de belleza, se usa en mascarillas y cremas dejando la piel hidratada, suave y tonificada previniendo las arrugas.
Es un aliado para mantener a raya la báscula, tiene capacidad saciante y por supuesto no tiene colesterol ni grasa alguna. Puedes comerlo de noche, no es más indigesto que cualquier otra fruta ya que es en su mayoría agua. Vamos, que la mala digestión es debido a la cena no al melón.La cantidad recomendable es comer tres piezas o cortadas al día. Es una fruta que se puede disfrutar todo el año. Cuando lo compres debes observar los extremos del rabillo, si cede un poco y tiene una coloración homogénea, está maduro. Si está duro estará verde y si está blando tampoco estará bueno.
Solamente hay que tener precaución con un par de cosas, no comerlo verde sino con el grado de madurez correcto y no ingerirlo muy frio, ya que podría provocar un choque térmico en el organismo.