La espirulina es un alga unicelular con proteínas de alto valor biológico y una sorprendente variedad de elementos nutritivos, tiene forma de espiral (de ahí su nombre) y es de un color verde azulado.
La espirulina se conoce desde hace siglos en todo el mundo. Crecía en muchos lagos y mares aunque se le otorga el consumo más antiguo al pueblo azteca situado en la región del lago Texcoco de México.
La espirulina es un complemento nutritivo ideal para cualquier persona. Se recomienda también como sustancia nutritiva de gran valor en curas de depuración y de adelgazamiento debido a sus efectos ligeramente inhibidores del apetito.
Los numerosos y valiosos componentes que posee la espirulina se forman por fotosíntesis natural bajo los calientes rayos de sol especialmente valiosos del clima subtropical, aunque esta microalga se cultiva ya comercialmente en casi todo el mundo.
Sus beneficios para la salud son muchos debido a su alto contenido en antioxidantes y sus propiedades antimicrobianas que destruyen bacterias y virus. Hay estudios que confirman que la espirulina refuerza y fortalece el sistema inmune.
El aporte nutricional de la espirulina es tal, que está recomendada por la ONU como respuesta a las crisis de desnutrición o malnutrición aguda considerándola en la conferencia mundial de la salud como “El alimento del mañana”.