Las cuatro estaciones del año, es de las primeras cosas que aprendemos cuando somos pequeños, porque desde que nacemos nuestro cuerpo está en armonía con el clima y la atmósfera. Sentimos el frío, el calor, la humedad, el viento, la presión atmosférica, etc. y nos vamos adaptando al medio que nos rodea.
Nuestro organismo, sabio como la naturaleza misma, asimila o rechaza determinados alimentos según las condiciiones climáticas, tal como la necesidad que sentimos de ingerir alimentos ligeros, jugosos y frescos cuando hace mucho calor. De ahí que nuestra dieta debe estar acorde a la zona y el clima donde vivimos.
Qué comer entonces según cada clima.
Empecemos por los cálidos, donde la presencia del sol es mucho mayor y hace que nuestro organismo pierda mucho líquido, por lo que hay que beber abundante agua para mantenernos hidratados y evitar así la dehidratación y los trastornos gastrointestinales. Se aconseja ingerir alimentos como frutas y vegetales frescos en forma de ensaladas, cereales y legumbres.
Todo lo contrario en un clima frío que se debe comer alimentos calientes para mantener el calor corporal natural. En el invierno es importante ingerir cereales integrales, arroz integral, garbanzos, alubias, vegetales cocidos, y todos los derivados de la leche. Es conveniente aumentar la cantidad de aceite en esta temporada, sin abusar, en el momento de cocinar.
En los climas secos o templados se beben tener en cuenta los alimentos ricos en agua para hidratar de forma constante nuestro organismo, ya que en este tipo de clima también perdemos muchos líquidos importantes para nuestro cuerpo. Se aconseja consumir frutas y verduras crudas, productos lácteos, cereales, huevo, patatas y boniato. Y reducir el consumo de los alimentos que requieran mucho tiempo de cocción.
Es importante tener en cuenta en los climas húmedos el no se abusar del consumo de agua y consumir frutas y verduras cocidas, reducir las frutas y verduras crudas, cereales integrales y platos elaborados. Tampoco se debe comer mucha carne porque las proteínas potencian la reacción. Los días en los que la humedad es más alta, debemos evitar hacer esfuerzos físicos.