Además de todo el conocimiento y el know-how adquirido desde los años de fruto de las manos de nuestro abuelo Aurelio, la singularidad de las añadas hace que cada jamón sea irrepetible. Exploremos juntos estas condiciones.
¿Qué es una añada?
Cuando hablamos de añada, nos referimos al año o la temporada específica en la que se ha producido el jamón, es decir, cuando se sacrificaron los cerdos y comenzó el proceso de curación. Al igual que ocurre con el vino, la añada es un indicador de la calidad y características del producto, ya que cada temporada puede influir en el perfil de sabor y textura del jamón debido a factores como las condiciones climáticas y la alimentación del cerdo.
Por ejemplo, una añada que proviene de un año en el que las bellotas fueron especialmente abundantes y de alta calidad producirá un jamón con un sabor más intenso y rico. ¡La naturaleza tiene una influencia clave en nuestros productos y cada año nos marca el ritmo!
-
Lluvia y temperatura
La cantidad de lluvia durante el año influirá en la cantidad de bellotas que caerán durante la montanera, y en su consecuente calidad. Las lluvias excesivas pueden llevar a una mayor producción de bellotas, pero también pueden afectar su sabor y textura.
Por otro lado, la temperatura tiene un papel igualmente importante en la curación del jamón. Los inviernos suaves y los veranos cálidos crean condiciones ideales para una maduración lenta y uniforme. Sin embargo, las temperaturas extremas pueden acelerar o ralentizar el proceso, afectando el perfil de sabor final.
-
La bellota
Este fruto es el alimento fundamental de los cerdos ibéricos durante la montanera y su calidad depende de factores como la variedad de encina o alcornoque, el clima y el suelo. Un año con una cosecha de bellotas particularmente buena dará lugar a un jamón con un sabor más profundo y complejo, mientras que una cosecha menos favorable puede resultar en un perfil de sabor menos complejo.
-
Los resultados en el sabor, aroma y color
En cada loncha los matices de color pueden variar desde tonos más claros y dorados hasta tonos más oscuros y profundos, dependiendo de la cantidad de grasa intramuscular y el nivel de humedad y temperatura durante la curación. En lo que respecta al aroma, puede prevalecer el fruto seco, notas más dulces o saladas en función del papel que ha cumplido la bellota ese año. Notas que pueden variar desde el dulzor suave de las bellotas hasta el umami profundo de la grasa curada.
Ahora ya sabes que la singularidad de las añadas ofrece una experiencia sensorial única. Así que, cada vez que disfrutes de una pieza de Castro y González, estás experimentando la singularidad de una añada que nunca se repetirá, un testimonio del equilibrio perfecto entre tradición y naturaleza. ¿Ya has conocido la de este año? ¡Visita nuestra tienda online y haz tu pedido!