Cada vez se conocen más y mejor los beneficios que tienen sobre la salud los frutos secos, y la nuez es uno de los que más beneficios nos aporta. Las nueces hay que comerlas con la piel que tienen (sin limpiar), en la piel se encuentran el 90% de los fenoles que contienen incluyendo los ácidos fenólicos clave: taninos y flavonoides.
Comer nueces y otros frutos secos como las almendras mejoran el humor, disminuyen la barriga y mejoran la salud cardíaca. Esto se debe a un aumento de los niveles de la serotonina que es una sustancia que mejora la transmisión de las señales nerviosas, reduce la sensación de hambre, disminuye las sustancias relacionadas con la inflamación, combate la obesidad abdominal y la hipertensión, mejora la salud cardíaca reduciendo en un 30% el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y hace disminuir la posibilidad de sufrir un accidente vascular cerebral o ictus y además nos pone de buen humor.
El interior de una nuez tiene un enorme parecido al cerebro. Pero no sólo eso, añadir entre 7 y 12 nueces diarias a una dieta equilibrada y sana mejora las habilidades neuronales ya que mejoran las conexiones entre las neuronas gracias a su contenido en polifenoles y antioxidantes.
Con sólo 7 nueces al día ya se reduce el riesgo de padecer diabetes y cáncer.
Incluso según un estudio publicado en la revista Neurochemical Research gracias al contenido en ácido alfa-linoleico, que es un ácido graso omega 3 de origen vegetal que se encuentra en estos frutos secos, tiene efectos protectores contra el estrés oxidativo y la muerte celular que sufren los enfermos de alzhéimer.
Sea cual sea tu ensalada siempre puedes añadirle unas cuantas nueces picadas o troceadas. Por ejemplo en una ensalada sencilla, lechuga, tomate, queso fresco y tres nueces troceadas.