Marie-Antoine Carême nació en París a finales del siglo XVIII. Fue uno de los grandes cocineros que dejaron su legado, que sigue vigente hasta el día de hoy.
Comenzó a cocinar cuando su padre con tan sólo 10 años le obligó a dejar su hogar y andando por París lo recogió el propietario de una taberna. Durante los años creció en conocimientos y los empezó a aplicar en la cocina haciéndose muy popular: había logrado conquistar los paladares de las personas más destacadas de la ciudad. Se le conoce como el fundador de la gran cocina francesa, cocinero de los reyes y rey de los cocineros.
Pues bien, Marie-Antoine Carême fue quien escribió la primera receta de croquetas de jamón ibérico siendo ya cocinero de Luis XIV, esta tremenda idea con el tiempo se ha convertido en una de las preferidas de muchos cocineros y está presente en casi todos los restaurantes por la gran aceptación que ha tenido entre todos los públicos, mayores o niños.
En nuestro país las croquetas de jamón ibérico son un plato que no suele fallar, un plato aceptado allí donde estés y receta aprobada en cualquiera de las zonas o comarcas.
Ya ha pasado mucho tiempo y, aunque es una receta que busca la tradición, los cocineros defienden que conocen la receta más antigua que ahora ha pasado a llamarse “Las croquetas de la abuela”. De cualquier modo y siendo una receta de siempre, sí es verdad que existen muchas maneras de elaborarlas, los más entendidos dicen que para hacer unas buenas croquetas de jamón ibérico hace falta buena materia prima como nuestro jamón Castro y González, mucha paciencia y cariño.
En nuestro blog encontrarás una de las recetas francesas de origen para elaborar estas magníficas croquetas.