España tiene muchos tesoros: el flamenco, el Museo del Prado, la Alhambra… y el cochino ibérico. Sí, has leído bien. Este animal, símbolo de nuestra gastronomía, es una auténtica joya de la ganadería nacional, y en Castro y González lo sabemos muy bien: llevamos más de 100 años cuidando de él como merece.
Una raza ancestral que solo vive aquí
El cochino ibérico es una raza autóctona que no existe en ningún otro lugar del planeta. Adaptado al clima de la península, tiene la capacidad única de infiltrar grasa en el músculo, lo que da lugar a ese veteado tan característico que convierte a su jamón en un manjar irrepetible.
La dehesa: nuestro ecosistema estrella
Criado en libertad en dehesas españolas, este animal se mueve, se alimenta y vive en un espacio natural. Las bellotas, los pastos y el ejercicio diario no solo moldean su físico, sino también el sabor y la calidad nutricional de un producto que encierra la esencia del campo español.
Tradición, oficio y respeto
En Castro y González unimos tradición e innovación para rendir homenaje a esta raza única. Cada jamón que sale de nuestras bodegas es un trozo de cultura, una historia curada con tiempo, paciencia y orgullo.
El cochino ibérico no es solo parte de nuestra gastronomía: es parte de lo que somos. Y eso, simplemente, no se puede imitar.