Especialmente valorado por su contenido en vitaminas A,D y ácidos Omega-3, el aceite de hígado de bacalao es un nutriente muy importante en el crecimiento de los niños además de mantener la densidad ósea que cambia durante el transcurso de nuestra vida.
La densidad ósea alcanza su máximo alrededor de los 30 años y es a partir de ahí cuando comienza a decrecer especialmente en las mujeres debido a los efectos que la menopausia y el cambio hormonal provocan en el déficit de calcio en la estructura ósea.
Es recomendable para las mujeres realizarse análisis para medir la densidad ósea a partir de los 50 años para evaluar su exposición a los riesgos que una baja densidad ósea conlleva (fracturas óseas provocadas por pequeñas caídas).
Para combatir la reducción de la densidad ósea, es recomendable aumentar la dosis de calcio en la dieta aunque esto a menudo no es suficiente ya que para que el calcio se pueda integrar en la masa ósea y aumentar su densidad es necesaria la acción de otras sustancias como las vitaminas D y A en donde el aceite de hígado de bacalao se convierte en un magnífico aliado en la lucha contra la osteoporosis. Además, estas vitaminas contenidas en el aceite de hígado de bacalao aumentan las defensas en caso de padecer problemas en el epitelio y los tejidos mucosas favoreciendo la consolidación de las fracturas a la vez que son beneficiosas para la vista.