El ejercicio aeróbico lo desarrollamos al realizar actividades como andar, correr, montar en bicicleta o nadar durante periodos de tiempo largos. Veamos algunas de las ventajas de este tipo de ejercicio.
- Aumenta los niveles de absorción de calcio con lo que fortalecerás los huesos.
- Mejora la función cardiovascular y capacidad pulmonar.
- Facilita la circulación sanguínea y oxigena el organismo.
- Disminuye la presión arterial y los niveles de colesterol malo (LDL).
- Aumenta tu resistencia física.
- Mejora el estado de ánimo, la calidad del sueño y el bienestar general.
Es aconsejable que antes de comenzar a realizar cualquier tipo de ejercicio consultes a tu médico. Lo ideal es hacerte un examen médico para evaluar tu estado físico general y poder poner un punto de inicio en tu rutina.
Haz un calentamiento previo de unos 10 minutos para evitar lesionarte e hidrátate antes, durante y después de realizar el ejercicio que debería ser de 30 minutos como mínimo. Y entre 3 y 7 veces por semana.
Al finalizar, es conveniente hacer estiramientos musculares. De ese modo, evitarás lesiones musculares.