La familia González, al frente de la firma Castro y González, sabe que sus fincas son un activo que enamora a quienes se acercan hasta ellas.
Conocer las dehesas y poder pasear por ellas, rodeadas de encinas, avistar las piaras de cerdos ibéricos y poder acercarse a ellos, son parte de una experiencia que permite apreciar aún más la calidad de los productos que elabora esta familia desde 1903.
Después de esa visita, degustar en la propia casa de la familia González los productos se convierte en un momento casi mágico.
Esto es lo que han podido disfrutar y saborear no solo los clientes de Castro y González, sino también diferentes redactores de medios de comunicación que han aceptado la invitación de la familia para pasear y degustar. Todo un privilegio y un placer.
Por las dehesas de Salamanca, han pasado redactores de El Norte de Castilla y la revista Gastronautas. De la revista Vino y Gastronomía y del portal Finanzas.com. Y recientemente del diario económico Expansión.
Todos ellos han podido conocer todo el proceso de elaboración de un Castro y González, desde la selección de los ejemplares que conformarán el producto más selecto, hasta su proceso de comercialización. De la mano de Miguel, Aurelio y el padre de ambos, Miguel González los periodistas han visitado el saladero, las zonas de secado, las bodegas, y parte de las instalaciones que permiten ir elaborando un producto cada vez más reconocido dentro y fuera de España.
Para agasajar a cada uno de los que visitan las fincas, la familia Castro y González no repara en atenciones y atiende y acoge a los visitantes en su propia casa. Allí ofrecen a quienes acuden su producto estrella: Jamón Ibérico de Bellota Castro y González. Pero no se quedan con eso y permiten al visitante que reponga fuerzas con el resto de productos ibéricos: Salchichón y chorizo. Además siempre tienen preparado un menú complementario que permite al visitante, sea periodista, cliente, o amigo, degustar la carne magra y prieta de sus ejemplares, cocinada y servida con todo el cuidado y el mimo que esta familia le da a todo lo que toca.
Todo un placer que permite volver al día a día con la sensación de haber probado y conocido uno de los mejores productos de la gastronomía española.