El Hierro es un componente de la sangre de vital importancia y una de las sustancias minerales más importantes.
El hierro es el nutriente imprescindible para que se libere oxígeno a través de todas las células del cuerpo y para eliminar también el dióxido de carbono. La sangre enriquecida con hierro puede abastecernos con el oxígeno suficiente y de ese modo mantener las funciones vitales del cuerpo.
El organismo absorbe el hierro de distintas maneras según sus necesidades, esto fortalece las defensas, mantiene el cuerpo energizado y la mente fresca. Como los glóbulos rojos han de renovarse constantemente, es necesario que el cuerpo disponga siempre de hierro suficiente. En algunas ocasiones en cantidad más elevada:
- Durante el embarazo
- En el periodo de lactancia
- En el caso de menstruaciones fuertes
- En alimentación poco variada
- En curas de adelgazamiento
- En personas de edad avanzada
- Y en niños en periodo de crecimiento
La falta de hierro produce la anemia que acaba convirtiéndose en dolores de cabeza, cansancio, falta de concentración, mareos, falta de apetito, palpitaciones, así como la propensión a contraer infecciones y éstos son sólo alguno de los síntomas típicos.
El hierro es y hay que verlo como un nutriente esencial para nuestro organismo, sin embargo no se recomienda tomar suplementos de hierro si no es bajo prescripción médica.